El Singapore Sling es una de las bebidas más famosas de la historia de la coctelería y sus orígenes se remontan a principios del siglo XX. La historia de este cóctel comienza en el afamado Long Bar del mítico Raffles Hotel en Singapur.
Creado en 1915 por el bartender Ngiam Tong Boon, este combinado nació con un propósito muy curioso debido a las normas sociales de la época. En aquel entonces, no estaba bien visto que las mujeres bebieran alcohol en público en los bares, por lo que solían optar por bebidas que parecieran zumos de frutas o té.
“Algunos cócteles no son solo una receta, sino la historia de una ciudad.”
Teniendo esto en mente, Ngiam Tong Boon ideó un complejo cóctel con la apariencia de una refrescante bebida tropical. La combinación de ginebra, licor de cereza, granadina y zumo de piña convirtió rápidamente a este trago en la seña de identidad del Raffles Hotel.
Con el tiempo, su fama se extendió por todo el mundo gracias a los viajeros y escritores que visitaban el hotel. Hoy en día, el Singapore Sling no es solo un cóctel, sino uno de los símbolos más emblemáticos de la cultura de bar de Singapur y de la coctelería clásica.
🍋
Ingredientes
Unit System
30 mlde ginebra
15 mlde licor de cereza
7 mlde Cointreau
7 mlde Bénédictine
10 mlde granadina
120 mlde zumo de piña
15 mlde zumo de lima
1 golpede amargo de Angostura
·Hielo
Rodajade piña
Cerezaal marrasquino
🍸
Método
1
Añade abundante hielo a la coctelera.
2
Añade la ginebra, el licor de cereza, el Cointreau, el Bénédictine y el zumo de lima.
3
Añade la granadina y el zumo de piña.
4
Añade un golpe de amargo de Angostura.
5
Agita enérgicamente.
6
Cuela en un vaso Highball.
7
Decora con una rodaja de piña y una cereza antes de servir.
💡
Consejos de Bartender
🍍
Usar zumo de piña fresco realza el carácter tropical del cóctel.
🍒
El licor de cereza le otorga su aroma distintivo, por lo que es esencial elegir un producto de alta calidad.
🧊
Utilizar abundante hielo mantiene la bebida fresca y bien equilibrada.
Un cóctel clásico de Nueva Orleans elaborado con ginebra, zumo fresco de limón y lima, agua de azahar, nata y clara de huevo. Su preparación requiere dedicación, pero el resultado es inolvidable: espumoso, refrescante y sofisticado.
Un sueño rosado donde la elegancia atemporal de la rosa se encuentra con el toque fresco de los cítricos, dejando una sensación sedosa en el paladar que evoca jardines primaverales.